Bienvenido nuevamente joven emprendedor, que esta semana
este llena de logros y también de nuevos retos para que tu desempeño y
conocimiento vayan en aumento.
Hoy te quiero compartir un problema que es muy común cuando
una persona emprendedora comienza su camino como empresario a la vez. La
historia de Pablo Hernández CEO de Ingenia Group:
“En el verano de 1995, cuando tenía 15 años, Pablo Hernández
O’Hagan inició su carrera como desarrollador de páginas Web. Mientras aprendía
los rudimentos de la tecnología computacional, Amazon.com (actual monstruo del
e-commerce) diseñaba su plan de negocios. “Era el mayor de siete hijos y quería
ganar mi dinero”, declara Pablo, ahora dueño de Ingenia Group y Central
Ingenia, compañías de desarrollo Web y marketing digital. ¿La razón? “Quería un
coche y mi papá me prometió darme un préstamo a cambio de que me
responsabilizara de pagárselo. Y por cada peso que le diera, él me apoyaría con
25 centavos”.
En ese momento, el sueño de Pablo “no pasaba de trabajar
para un gran corporativo, que me pagaran un buen sueldo y me financiaran la
maestría”. Sin embargo, probar las mieles de la independencia económica, lo
condujo a tomar una decisión que cambiaría su vida: emprender.
Antes de graduarse, Pablo ya había fundado una empresa de
soluciones Web. “Nunca pensé que fuera a despegar como lo hizo”, narra del
banderazo de salida en 2002 con Ingenia Group, cuando realizó su primer trabajo
para un corporativo financiero.
Las dificultades comenzaron desde el arranque. Le dio lo que
Raúl Gutiérrez –coach, catedrático y director ge-neral de Syracuse Consultores–
llama “complejo de todólogo” del emprendedor. Pablo vendía, facturaba, vigilaba
la contabilidad, ejecutaba proyectos, hacía relaciones públicas… en resumen,
operaba, dirigía y era el eje de toda la cadena productiva.
“Trabajaba desde las 8:00 am hasta la madrugada. Una vez
dejé a un cliente esperando afuera de la oficina porque sólo yo tenía las
llaves para entrar; hasta dimos mal algunos costos de productos”, dice Pablo.
Un caos cuyo resultado era un crecimiento lento. “
En el caso anterior podemos ver como Pablo deseaba tener el control y toma de decisiones de todas las áreas de la empresa, esto lo define Michael Gerber como “frenesí emprendedor”. Pablo debía reconocer la importancia de crear un sistema donde cada área de la empresa funcione, aunque el dueño no esté presente. Como lo explica Gerber el empresario emprendedor debe aprender a manejar las tres personalidades del emprendedor: el técnico, el gerente y el visionario.
El técnico: es el especialista operativo.
El gerente: es el diseñador de sistemas y administrador de las estrategias de la empresa.
El Visionario: es el diseñador de nuevas estrategias eficaces para asegurar el futuro de la empresa.
En base a los conceptos anteriores, el problema radica en que la mayoría de emprendedores inclinan la balanza a su lado técnico, donde su fin es lograr la meta sin importar si consumen su tiempo, fuerzas y calidad de vida. En lugar de buscar formas o procesos para que la empresa funcione o “camine” por si sola. Donde Rodrigo Laddaga (director general de E-Myth en Español) no expone que “No se trata de algo regional, sino un error educativo común en el ecosistema emprendedor”.
En su libro El Mito del Emprendedor (el cual recomiendo incluir en su lectura de crecimiento), Gerber afirma que sin un diseño estructural el emprendedor va a sufrir de inefectividad en la operación; ya que la productividad no es trabajo de una sola persona. A lo cual Rodrigo Laddaga complemente indicando que no es solo saber lo que se va a delegar sino como se va a delegar.
Para finalizar el fusionar las tres caras del emprendedor traerá varios puntos negativos como: disminución de la calidad de vida, al desear hacer todo por el mismo eliminando el tiempo para sí mismo, sus seres queridos y su fidelidad (recordemos el cuadrante de flujo de dinero de Robert Kiyosaki con el auto empleado). Estancamiento al concentrarse en el lado técnico no tendrá tiempo para nuevas ideas que ayuden al crecimiento del negocio y solo ocasionara que sobreviva la empresa (Nos convertiríamos en empleados nuevamente). Y por ultimo pero no menos fatal problemas financieros, ya que al vivir estancamiento va a disminuir los ingresos y con ello la falta de dinero para pagar los gastos de la empresa; más aún si no se cuenta con ingresos pasivos que apoyen esta inversión.
Debemos comenzar a estudiar nuestro perfil emprendedor y lograr un balance entre las tres caras antes mencionadas, para poder lograr el éxito de nuestro negocio y ser unos lideres excepcionales. Te animo a que inyectes tu energía emprendedora cada día a más y más personas.
Fuente: http://ideasinversion.com/las-3-caras-del-emprendedor/
Bendiciones…

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