miércoles, 30 de septiembre de 2015

Un momento… ¿La culpa es mía?



Hola queridos lectores, el día de hoy deseo que hagamos un alto en nuestro camino y verifiquemos si donde estamos es donde deseamos estar; si la respuesta es NO deberíamos preguntarnos ¿soy yo el culpable?
La respuesta a esta pregunta generalmente la hayamos rápidamente al culpar a los factores externos de nuestros problemas o fracasos (mi jefe, la economía, el gobierno),al hacer esto estamos jugando el papel de víctima y no estamos asumiendo nuestras responsabilidades. 



El problema de no tener éxito en un 95% está en nosotros, debemos dejar de ser tropiezo para nosotros mismos. Más que analizar los malos hábitos que nos están afectando, debemos analizar ¿cómo se crearon esos malos hábitos? (atacar la raíz del problema).

Para ello te comparto las causas más comunes que pueden haber generado estos malos hábitos:

  1. No te valoras a ti mismo: Este es la causa más común, tú deseas tener éxito, lucha por conseguirlo pero inconscientemente te saboteas a ti mismo.  Esto sucede porque tienes creencias que te limitan tales como que eres muy joven para tener éxito, o que no mereces la felicidad en este mundo.
  2. Miedo a fracasar: El inconveniente es que toda la vida nos han enseñado que el fracaso es malo y que debemos evitarlo siempre, esto nos lleva a crear una defensa ante él lo cual esta erróneo. El fracaso no es lo opuesto al éxito, en el 90% de los casos el fracaso es un paso en el proceso al éxito. Como dijo Thomas Alva Edison “yo no fracase, solo descubrí mil maneras que no funcionan”.
  3. Miedo a triunfar: Este es un miedo de los que la mayoría de personas no son conscientes, este problema se crea al no valorarte a ti mismo. Es afectado por estar siempre pendiente en caerle bien a las demás personas, porque te atacan con comentarios chatarra personas que se sienten afectadas si tienes éxito, o bien porque las personas con las que te rodean son conformistas con lo que tienen entonces te hacen creer que estas bien en tu zona de confort. También te contagian con el pensamiento que el dinero es malo, que si piensas en dinero estás condenado y que es espiritualmente correcto ser pobre. Y esto hace que nazca un rechazo al triunfo por miedo a no encajar con las personas, pero lo que debemos analizar es que si estas personas realmente nos aman deberían estar alegres de verte tener éxito.
  4. No has desarrollado las habilidades y conocimiento necesarios: No hay que estar tristes por esta situación, el problema es que te quedes en este punto. Actualmente hay miles de maneras de obtener conocimiento o de mejorar tus habilidades, por ejemplo internet, libros, postcast, audios, blogs, etc. son varias de las herramientas que puedes explotar.
Como lo has podido ver en esta publicación alcanzar el éxito es posible y lo mereces, para ya de hacerte la víctima o como decimos acá en Costa Rica el “pobrecito”, y toma acción ataca la raíz de tus malos hábitos y alcanza la cima. Pregúntate en este momento ¿Qué puedo hacer hoy para ser mejor?

Que el día de hoy estés un paso más cerca de tus sueños, mantén tu mirada firme en el objetivo cuando otros la aparten.

Bendiciones…

No hay comentarios.:

Publicar un comentario